Gracias por su interés en
nuestras facilidades. Nuestro personal, administración,
facultad y estudiantes estarán en la mejor disposición para
ayudarles y atenderles.
Nuestra filosofía
educativa nos hace conscientes de la responsabilidad que
tenemos con la comunidad. No escatimamos en esfuerzos
para ofrecer una enseñanza genuina a través del desarrollo
intelectual y moral que los capacite para encarar con mente
viva y clara los problemas que atañen a nuestra sociedad
democrática naciente a la luz de los principios
cristianos.
Tenemos una Facultad
competente, un Departamento de Orientación para nivel
elemental y superior y un Director
Espiritual.
En el 1999 fuimos
evaluados y acreditados por la “ Middle States Association of
Schools and Colleges ” organización acreditadora que evalúa la
calidad de los servicios educativos y la de sus facilidades.
Nuestra Junta de Síndicos
está compuesta por destacadas personas de nuestra comunidad
que colaboran desinteresadamente por el bienestar de nuestros
estudiantes.
Nos sentimos orgullosos de
cumplir 79 años sirviéndole a nuestros estudiantes, de los
logros obtenidos y continuamos mirando al futuro con nuevas
metas.
Nuestra Academia está
localizada en la Avenida Ponce de León, Pda. 19 en Santurce,
esperamos que nos visiten y que el año próximo sean parte de
la gran familia del Sagrado Corazón.
La Academia del Sagrado Corazón, Inc. es
una corporación sin fines de lucro cuya naturaleza o propósito
es operar y mantener una escuela católica. Está acreditada por la
Middle State Association y el Consejo General de Educación. A la par
de atender las necesidades académicas del estudiantado, busca crear
un ambiente animado por el espíritu evangélico de libertad y de
caridad con el propósito de fomentar la formación humana y cristiana
de éstos. A la vez que desarrollan su identidad personal,
crecen en el convencimiento de que toda cultura humana está ordenada
por el anuncio de la Salvación, de manera que los conocimientos que
gradualmente van adquiriendo del mundo y de la vida, queden
iluminados por la Fe.
La Academia Sagrado Corazón atiende los
niveles de Pre-escolar a Kindergarten, escuela elemental (Primero a
Octavo grado) y escuela superior (Noveno a Duodécimo
grado). Está dirigida por una Junta de Síndicos y personal
laico en su administración. No se discrimina por
razón de religión, sexo o grupo étnico. Tiene una
política abierta de admisión para todos los estudiantes interesados
en el programa académico que ésta ofrece. Se propicia un
clima emocional saludable entre alumnos, facultad y
administración, sin importar cuán diversos sean sus temperamentos,
creencias, nacionalidades o razas. Se estimula la comprensión
humana, tan necesaria en el mundo de controversia, lucha y discordia
en que vivimos.
La Academia Sagrado corazón reconoce que la
escuela es un importante centro educativo que necesita de la
incorporación de la familia, maestros, grupos culturales, cívicos y
religiosos y en general de toda la comunidad para realizar con éxito
su labor. Reconoce que los padres de los alumnos, por derecho de la
propia naturaleza, son los primeros y obligados educadores de sus
hijos. Ellos se convierten en co educadores de los mismos,
según el ideario de la Academia, el que lógicamente se comprometen a
aceptar y vivir.
La Administración de la escuela actúa como agencia
coordinadora entre alumnos, padres, maestros y otras entidades de la
localidad. Promueve el orden, la eficiencia y una supervisión
inteligente; lo que a su vez asegura la feliz realización y
cumplimiento de toda labor que satisfaga las necesidades de los
alumnos.
En sus normas y
reglamentos, la Academia Sagrado Corazón,
Inc. responde a la Superintendencia de Escuelas Católicas
de la Arquidiócesis de San Juan. Su filosofía educativa aspira
a lograr en los estudiantes una excelencia académica y una
catolicidad genuina. Está basada en la Declaración sobre
Educación Cristiana del Concilio Vaticano 11 del 28 de octubre de
1965, expuesta en las Cartas Pastorales de los Obispos de Puerto
Rico sobre la educación católica del 30 de marzo de 1976 y del 5 de
diciembre de 1996. Éstas establecen que la verdadera educación
es aquélla que prepara al individuo para llevar a feliz realización
su objetivo máximo en la vida: ser útil a la sociedad a la que
pertenece, con derechos y deberes que cumplir. En ellas, la
escuela católica queda definida como una comunidad escolar con
dos objetivos particulares:
1.Crear un
ambiente animado por el espíritu evangélico de libertad y
caridad.
2.Ayudar al estudiante
a desarrollar su propia persona, a crecer como Nueva Criatura
(Colosenses 3, 1-4, 9-11); preparándoles para que todo su quehacer
humano esté iluminado por la Fe.
Conforme a este concepto
educativo, la Academia cuenta, adscrito a tiempo completo, con un
Director Espiritual, sacerdote del clero de la Arquidiócesis de San
Juan.
Los objetivos de la Academia Sagrado Corazón, Inc. son los
siguientes:
Desarrollar en el estudiante la
capacidad para hacer juicios correctos a base de los valores
cristianos que se derivan del conocimiento y amor a Dios.
Estimular la comprensión humana,
creando relaciones amigables entre los alumnos sin importar cuán
diversos sean sus temperamentos, creencias, nacionalidades o
razas.
Preparar a los estudiantes, por medio
de su desarrollo moral, social e intelectual para encarar
capazmente los problemas de la sociedad a la luz de los principios
cristianos.
Proveer
al estudiante con un currículo basado en los requisitos básicos
para proseguir estudios universitarios; incluye conocimientos,
respeto por su cultura, su tradición de pueblo y sus
raíces.
Fomentar, a través de diversas
actividades, la cooperación entre padres, maestros,
estudiantes y otras entidades educativas y cívicas.
El
trasfondo histórico de la Academia Sagrado Corazón
es
uno sumamente interesante. Por un decreto de la legislatura en
la década de los años veinte el control, administración y
propiedad (luego de que se cumplieran ciertos requisitos) recayó
totalmente en una Junta de Síndicos. Esta Junta estaba
compuesta por un grupo de ciudadanos laicos con el poder absoluto
para gobernar y dirigir el destino de la Academia Sagrado
Corazón.
En
ocho décadas de vida hemos tenido muchas altas y bajas, que también
son de gran interés, pero sin embargo hemos logrado simplificar
nuestra situación para poder concentrarnos en nuestro desarrollo y
ejercer como un lugar más en la difícil tarea de educar a nuestra
juventud, en los últimos años y hasta el presente.
Trasfondo de la Escuela
La
Academia Sagrado
Corazón fue
fundada en el 1928, después del paso del huracán San Felipe
por Puerto Rico. Antes de ese evento era una pequeña
escuela, en un edificio de madera, que pertenecía a la Parroquia
Sagrado Corazón de la Iglesia Católica, y que había estado
operando por algunos años
(en el mismo local del estacionamiento actual de la Academia,
adyacente a la parroquia).
La
antigua escuela consistía, en los primeros años, en una escuela
elemental y se añadía un grado cada año, hasta que el huracán la
azotó, arrasó el edificio y sólo quedó el piso de concreto. El
lugar donde el edificio de la Academia Sagrado Corazón está
actualmente, pertenecía al gobierno de Puerto Rico, pero la
Iglesia permitió que lo usaran y construyeran la escuela en ese
lugar. Luego de que San Felipe destruyera el edificio en
septiembre de 1928, se decidió reconstruir el edificio en cemento,
para que pudiera resistir los vientos de los huracanes. Ésto
era muy costoso, aunque iban a dar fondos, tuvieron que pedir un
préstamo hipotecario para el cual habría que constituirse una
hipoteca. Para hipotecar la tierra, la misma tendría que
pertenecer a la escuela y no al gobierno. Debido a
restricciones constitucionales el gobierno no podía donar la tierra
a la Iglesia.
Para
superar esta dificultad, un grupo de caballeros pertenecientes a la
parroquia, (debemos recordar que en aquel tiempo la parroquia
incluía el Condado, que era parte de San Juan y un área residencial
de familia de altos ingresos), se unieron y formaron una asociación
sin fines de lucro, con el propósito de construir y dirigir la
escuela. Ellos cabildearon en la legislatura y obtuvieron una
legislación que transfería la tierra a la Asociación por el valor de
$1.00, con la condición de que fuera construida la escuela y fuera
dirigida y administrada por ellos mismos.
La
Asociación recaudó fondos durante el año próximo y obtuvo el
préstamo del banco, con una garantía personal de los miembros de la
Junta de la Asociación. Se comenzó a construir el
edificio. La escuela fue inaugurada en septiembre de 1930,
para el año escolar 1930-1931. En los primeros años fue
administrada por un personal femenino laico y supervisada
directamente por la Junta de Directores de la Asociación;
actualmente llamada la Junta de Síndicos. Tenía ocho grados,
además del Kindergarten. Desafortunadamente la escuela tuvo
que comenzar operaciones al inicio de una gran depresión. Según la
depresión fue empeorando, los niños comenzaron a abandonar la
escuela y como consecuencia la matrícula disminuyó a tal punto que
el bienestar económico de la escuela se vio amenazado. Un
ejemplo de esta situación, fue lo que le sucedió a la clase de 1939,
en el último año que la escuela tuvo una facultad laica. La
matrícula en el año 1931 era de 40 niños; en el 1939 se graduaron
solamente 12 estudiantes.
Luego
en el 1939, la escuela no pudo continuar ejerciendo con una
facultad laica. Se trajeron monjas educadoras por la Iglesia
Católica para la enseñanza. En el año escolar 1939-1940 fue el
primer año en el que la escuela estuvo bajo la administración de la
Iglesia Católica. Después de uno o dos años la orden de la
hermanas religiosas cambió y las hermanas de la Orden Dominica, con
cede en Adrion, Michigan, se encargaron de la enseñanza y
permanecieron por 25 años. Estos 25 años fueron los de mayor
expansión de la escuela.
Se
estableció la escuela superior, se adquirieron más terrenos del
gobierno y edificios adicionales para acomodar los estudiantes de la
escuela elemental y la expansión de la nueva escuela superior.
Hubo
un gran cambio en los años 60. No sólo
social, sino para la Iglesia Católica también. Las familias de
Santurce se mudaron a urbanizaciones y el área alrededor de la
escuela, a lo largo de la Avenida Ponce de León, se convirtió
en un área exclusivamente comercial. La naturaleza del área
del Condado cambió también. Comenzó a ser desarrollado como
área de hoteles y turismo, con restaurantes, tiendas y otras
facilidades para turistas. Con el paso del tiempo, el área
residencial se convirtió en un área residencial de familias de media
edad y envejecientes y el número de niños se redujo sustancialmente.
El expreso Baldorioty de Castro se construyó para dar fácil
acceso al nuevo aeropuerto y éste separaba físicamente el área del
Condado de la Parroquia Sagrado Corazón y una nueva parroquia fue
establecida para el área del Condado solamente.
En
adición a lo del área residencial de la Parroquia Sagrado Corazón y
su escuela adyacente, los años le trajeron otro cambio
sustancial. Después del Consejo Vaticano II, la Iglesia
Católica comenzó a perder un gran número de sacerdotes, maestras
religiosas y las vocaciones religiosas bajaron
sustancialmente. La casa cede de la orden Dominica en
Adrion, Michigan, notificó a la Academia que tendría que asumir la
responsabilidad de administrar la escuela y que retirarían las
maestras religiosas.
Como
resultado, la Junta de Síndicos, que había asumido un rol más
pasivo, fue menos activo durante un cuarto de siglo con la
administración de la escuela por la orden Dominica. La Junta
tuvo que involucrarse directamente en la dirección de la escuela
(contratando una facultad laica, preparando presupuestos y en
general haciendo lo que fuese necesario para dirigir una escuela
elemental y superior de 400 estudiantes sin ayudas gubernamentales
ni religiosas.
El
hecho de que la Academia Sagrado Corazón sea actualmente una exitosa
y vibrante en áreas comerciales de una ciudad, que se distingue por
un sistema pobre de transportación pública, es en gran medida la
evidencia de lo bien que los miembros de la asociación sin fines de
lucro han trabajado a través de los años en encontrar un lugar para
la escuela; proveyendo una educación de excelencia a un costo
razonable, lo cual ha provisto la oportunidad para que los padres en
las áreas fuera de San Juan matriculen a sus hijos en la Academia,
para ser educados. Otras escuelas en las afueras del área de
San Juan podrán proveer mejores facilidades físicas, pero a un
precio más alto. La Academia está orgullosa de proveer este
servicio por muchos años. La Junta de Síndicos está
comprometida con brindar este servicio a los Padres Católicos de
mediano ingreso de San Juan por muchos años venideros.
El currículo de la
Academia Sagrado Corazón, Inc.
ha sido diseñado para
satisfacer los retos universitarios que los alumnos encararán
al salir de la Escuela Superior Incluye la enseñanza de
Religión, Español como primer idioma,
Inglés como segundo idioma, Estudios Sociales e
Historia, Ciencias, Matemáticas,
Computadoras, Educación física, Salud,
Arte y otras electivas. Aunque el vehículo de
enseñanza es el idioma español, en las materias de Ciencias y
Matemáticas se incorpora la enseñanza bilingüe. Se
pretende que los estudiantes dominen los diversos términos
científicos y matemáticos en ambos idiomas.
Las estrategias
educativas serán las adecuadas a la materia que se enseña y
sugeridas por la metodología moderna como efectivas en el
proceso educativo. Se enfatiza el desarrollo de
destrezas, conceptos y valores siguiendo el modelo ICIP, el
cual inicia con el proceso de investigación, posterior
contextualización e integración del conocimiento hasta lograr
un cambio y modificación en el estudiantado (praxis).
Así queda expuesto en la Pedagogía Crítica propuesta por la
Superintendencia de Escuelas Católicas. A su vez, este
modelo descansa en cuatro mega conceptos: vida, amor,
justicia y paz. Éstos establecen que
Dios creó la humanidad y el mundo: por tanto, Él es el
principio y fin de la vida. El hombre es el resultado
del amor de Dios y como resultado de ese amor nos brinda la
salvación. La justicia y la paz establecen que el mundo
es gobernado por un diálogo entre Dios y el hombre que fluye
del amor de Dios.
Los profesores de la
Academia Sagrado Corazón, Inc. deben considerar el
magisterio como un apostolado al que han de consagrar su vida.
Tienen, con cada estudiante, una responsabilidad divina que les
exige dar el máximo para lograr su completo desarrollo moral e
intelectual.